Las cerraduras desde su origen

La humanidad desde siempre ha sentido el interés en proteger sus pertenencias ante personas ajenas al hogar, es por ello que nacen los mecanismos de seguridad, los cuales fueron evolucionando desde una vara de madera que bloqueaba una puerta, hasta los modernos sistemas de cerraduras biométricas.

¿Cómo nace la idea del mecanismo de seguridad?

Desde que la humanidad comenzó a unirse en familias, ha sentido la necesidad de lograr que el ambiente que los rodea sea seguro, tanto para sí mismo como para toda su familia. De acuerdo a la historia, las familias se protegían inicialmente con mecanismos elaborados con piedras y madera.

A medida que las familias fueron evolucionando, e incrementaban sus bienes, la delincuencia fue creciendo, y era el deseo de adueñarse de las posesiones de otros, lo que obligó a los propietarios a mejorar su seguridad, dificultando las diferentes maneras de entrar a la vivienda.

Influencia de los egipcios

Con el transcurrir de los años, cada civilización se encargó de crear sus propias medidas de seguridad, sin embargo, definitivamente los egipcios marcaron una notoria diferencia en el desarrollo de sistemas de protección de sus bienes, como se ha observado en los hallazgos arqueológicos de las pirámides egipcias.

Otra de las grandes civilizaciones que marcaron la diferencia en la historia fue la civilización romana, quienes mejoraron los sistemas de seguridad con algunas artesanías en las que protegían sus objetos de valor.

Y continúa la evolución de las cerraduras, hasta el siguiente punto de importancia, como es el siglo XVIII, cuando aparecen mecanismos de protección creados en serie, así como el primer cerrajero, llamado Alfred Hobbs, el cual aseguró que era capaz de abrir cualquier cerradura inglesa, más nadie podría abrir una de sus cerraduras.

Siglo XVIII hasta hoy en día

Y es a partir del siglo XVIII cuando las cerraduras inician un crecimiento astronómico, apareciendo las cerraduras mecánicas, las cuales fueron mejorando notoriamente, solucionando algunos problemas comunes como el atascamiento del mecanismo de las cerraduras, o el lograr abrirlas sin necesidad de utilizar una llave, y es en este momento cuando el oficio de cerrajero comienza a aparecer en el mapa.

Además de evolucionar las cerraduras, también lo hacen otros elementos de seguridad, como es el caso de las puertas, apareciendo las primeras puertas blindadas y posteriormente las acorazada, siendo estas las más seguras hasta los momentos.

Posteriormente, aparecen las primeras cerraduras electrónicas, un boom de la tecnología, ya que estas cerraduras podían desbloquearse sin la necesidad de utilizar una llave, sólo se necesitaba una tarjeta electromagnética que contenía la clave en la cinta magnética.

Pero estos sistemas continuaron avanzando, y aparecen las nuevas cerraduras digitales, las que para poder desbloquearse sólo se necesitaba introducir una clave en el teclado de la cerradura o incluso una parte del cuerpo podía representar la llave para abrir la cerradura, como la huella digital, o el escaneo del globo ocular.

Casi a la par, aparecen las cerraduras electrónicas que pueden ser abiertas con el uso de una señal a través de la red WiFi.