El ocio de robar

Desde que el mundo es mundo se dice que la necesidad incita al robo. Pero también hay un refrán popular que dice que “la 0casion hace al ladrón”. No podemos ir por el mundo creyendo que cualquiera nos quiere robar, pero tampoco se puede confiar en la buena fe de las personas en valores como el respeto cuando son muestras de sobras lo contrario.

 

Es por ello que hace falta aplicar medidas de seguridad, previniendo la llegada de personas con malas intenciones, si es que gozas el privilegio aun de permaneces en un ambiente limpio del intrusismo. Es muy triste cuando en un pueblo, se registran robos por ocio, por mero vandalismo, cuando no se roba ropa o alimentos si no se extrae objetos de alto valor para usarlos como trofeos.

 

Pero peor aun mas increíble, es que la cerrajería de un hogar se vulnere para robar los juguetes usados de un niño o para destruir bienes, como jardines, destruir muebles o pintar paredes por pura maldad. Estos comportamientos presume solo el odio de quien las ejecuta contra su sociedad. Ante esta patética situación hay que cuidarse inclusos mas que el robo.

Pertenencia sin mayor valor

 

Los elementos decorativos de nuestros espacios pueden tener un valor elevado y otros no tanto, pero pueden resultar muy atractivos para el ladrón compulsivo. Para prevenir este tipo de robo, los profesionales de la seguridad usan detectores de movimiento que la mínimo intento de sacar de sus lugar este puede activar las alarmar.

 

El robo compulsivo mas que un ocio puede resultar una enfermedad, pero en ninguno de los casos es justificable. Una persona puede manifestar esto desde niños y en ese tiempo hay que atacar el problema, ningún comportamiento de robo es justificable.

 

Cuantos cerrajeros acuden por urgencias en establecimientos donde se reportan robos y ameritan cambio de la cerrajería, resultando con el tiempo que son integrantes de la misma familia con comportamientos irregulares ante la propiedad privada, se comienza con cosas de valor hasta que el impulso los lleve a trofeos mas grandes.

 

Presencia del vandalismo

 

El vandalismo es otros de las enfermedades de la sociedad donde se muestra el odio de una persona o un grupo de ellas, la necesidad de destruir la propiedad mas que el llevarse algo de la propiedad para su enriquecimiento. Los buzones de correo son objeto del vandalismo con mucha frecuencia.

 

Que interés puede haber en romper o dañar elementos externos, mas que el volcar la ira en la propiedad privada. Los sistemas de seguridad del exterior pueden generar alarmas o avisos para detectar un ataque de violencia en cualquier punto de la propiedad.

 

Organización de las comunidades

 

Aunque son muchas las comunidades organizadas interesadas en disminuir el vandalismo o el ocio del robo, por parte de jóvenes pandilleros, las estrategias grupales no son suficientes.

 

Todas nuestra propiedades deben poseer cerrajería de alta seguridad y detectores de presencia para evitar la intrusión en cualquiera de las barreras del establecimiento, desde la acera del frente, pasando por las rejas, jardines, porche, hasta la puerta de la propiedad.